Un buen negocio para las multinacionales extranjeras, que aprovechan el gangazo para comprar los manantiales de los páramos, las selvas amazónicas, el oro y los minerales de las montañas que protegen las comunidades que allí viven, esas mismas que están siendo desplazadas, cuyos líderes están siendo asesinados sistemáticamente por defender estos patrimonios de la humanidad, irremplazables. Se vende la materia prima del progreso. Se acaban los recursos naturales. Se roban la plata y desaparecen los dirigentes. Queda el pueblo abandonado, sin progreso y sin recursos.